“El racismo de Madero contra los Zapatistas”
Por Sergio Lugo Reyes. Periodista, promotor cultural y político de izquierda de Taxco. http://redsocialclub.wordpress.com/zapatistas/
Artículo no publicado en una revista, las razones no las sabemos, sin embargo no dejamos de ser zapatistas a pesar de la falta de espacio para difundir nuestras ideas.
ARTÍCULO: El 25 de noviembre de 1911, se proclamó el Plan de Ayala, por parte del Ejército Libertador del Sur, liderado por Emiliano Zapata. Luego de que el 6 de noviembre, Francisco I. Madero llegó a la Presidencia y se negó a cumplir las demandas zapatistas.
A partir de entonces y hasta mediados de 1912, Madero a través de su prensa oficial, principalmente en el periódico Nueva Era, se dedicó a denostar a los zapatistas, con argumentos racistas, llamaba a su exterminio total.
Francisco Pineda Gómez, profesor investigador de posgrado de la ENAH, en su libro “La Revolución del Sur 1912-1912”, Ediciones Era, México, 2005. Describe perfectamente cómo la prensa maderista intentaba poner en ridículo y aterrorizar a la sociedad, exagerando el comportamiento de los zapatistas.
El autor ofrece ejemplos en su mayoría basados en el periódico Nueva Era, pues hace una investigación muy profunda sobre la prensa de aquella época. A continuación presento pasajes de ese periódico.
Nueva Era, era el órgano del régimen, fundado por Gustavo A. Madero y dirigido sucesivamente por Serapio Rendón, Juan Sánchez Azcona y Querido Moheno. Su lema: Nuevas costumbres, nuevos ideales, nueva raza.
“Allí están los Zapata que quisieran, en una orgía monstruosa, beber a borbotones la sangre de la Patria y llenar sus arterías con detritus y fango”. Nueva Era, 5 de febrero de 1912.
“Santa María Ahuacatitlán, Morelos, 9 de febrero de 1911: Las mujeres, niños y ancianos de la población salieron de sus hogares lanzando gritos de sufrimiento e ira”, de L. Zea. “Entre un mar de llamas se batieron en Santa María”. El Imparcial.10 de febrero de 1912.
El 18 de enero de 1912 el Congreso de la Unión aprobó la suspensión de garantías en Morelos, Guerrero y Tlaxcala, así como en distritos de Puebla y Estado de México, dirigido para arrestar a los zapatistas.
Madero ya antes había declarado que era para “derrocar el bandidaje que, bajo la forma de un comunismo agrario, ha sublevado a algunos individuos de la región sur de la república”. Nueva Era, 11 de enero de 1912.
“Lo más probable es que Zapata no abrigue verdaderos ideales ni tenga siquiera los más indispensables conocimientos, la buena fe y la abnegación necesarias para ello. Es un hombre completamente rudo, salido entre los campesinos más humildes; sin instrucción de aulas, sin libros, sin trato de gentes, no pudiendo tener idea de lo que es el socialismo, ni del cuál puede ser el fundamento legítimo de las reivindicaciones que dicen persigue”. Nueva Era, 11 de enero de 1912.
En el Palacio Nacional, Madero le expresó a un reportero de Nueva Era: “La única bandera de las chusmas surianas es el bandidaje”. “Si lo autorizo a usted para dar a la publicidad; yo apoyado en la ley, estoy resuelto a desplegar toda mi energía, pienso acabar con este movimiento de retroceso inmotivado y anormal”. Nueva Era, 16 de febrero de 1912.
“Setenta chozas fueron incendiadas, iniciándose la guerra de exterminio contra los zapatistas”. El Imparcial, 17 de febrero de 1912.
Manuel Calero, ministro de Relaciones Exteriores, y embajador de Madero en Washington, se expresaba: “Cada vez que hablamos de pueblo…pensamos en el pelado inmoral, maloliente y chocarrero, en el peón que marcha al arrastrado paso de los bueyes, en el indígena semidesnudo que ahoga sus miserias en el aguardiente”.
En el primer informe de gobierno de Madero ante el Congreso de la Unión, 1 de abril de 1912 declaró: “Por fortuna ese amorfo socialismo agrario, que para las rudas inteligencias de los campesinos de Morelos, solo puede tomar la forma de vandalismo siniestro”. Nueva Era, 2 de abril de 1912.
Dos trenes fueron asaltados en el KM 87 cerca de Tres Marías, Morelos. “Una gavilla de indígenas armados de carabinas y a caballo trataban de apuntar sus armas…Una gritería espantosa se alzó entre aquellos desalmados de calzón de manta y de huaraches. De súbito los zapatistas ascendieron a los carros en tropel mascullando blasfemias y rompiendo en carcajadas que no se han oído aún en el corazón de África”. Nueva Era, 1 de abril de 1912.
Rafael Martínez con el seudónimo de -Rip- Rip- un publicista de Nueva Era exigía: “Para quienes de un imposible hacen una causa de su rebelión y la llevan hasta azolar toda una zona, usando de horrendo actos propios de caníbales y declaran que no transigirán con la razón, no hay otro procedimiento que el exterminio, como no hay para la salvación par un enfermo cuando una parte de su organismo está gangrenada otro remedio que la separación de la carne putrefacta en defensa de la vida que reclama la parte sana”. Nueva Era, 26 de mayo de 1912.
Pineda Gómez explica el racismo maderista en la prensa: Observando solamente las notas de prensa, se pueden distinguir tres niveles de movilización de emociones en contra del zapatismo: el de la exclusión por ignorancia, el de peligro por salvajismo, y el de incitación al exterminio por crímenes sexuales, monstruosidad y satanismo.
“Entre las hordas rebeldes se ha dado el caso de que una gavilla entera se consagre exclusivamente a mancillar el honor de los hogares, cometiendo en verdaderos horrores con las indefensas mujeres, sin que a su bestial desenfreno oponga valladar alguno ni la ancianidad ni la niñez. Y lo que espanta por el exceso de maldad que encierra, es que estos actos de supremo salvajismo los cometen en presencia de los maridos, de los padres o de los hermanos que ven desgarrar su honra y cuyos justos arrebatos de rabia están reducidos al impotencia, a la fuerza brutal”. Nueva Era, 24 de junio de 1912.
El autor del libro concluye: “El discurso racista… llevó a pensar que era posible conseguir por medio del exterminio y se emprendió la campaña también en contra de la población civil… el gobierno extendió la guerra y sin proponérselo, confirmó que la bandera del zapatismo era la vida”.
En la actualidad el gobierno federal en contubernio con las televisoras mexicanas, promueven un discurso racista en contra de los campesinos e indígenas, por ejemplo, al llamar a sus radios comunitarias como: “ilegales”, “piratas”, “fuera de la ley”. Los demócratas no han cambiado su discurso. www.redsocialclub.wordpress.com
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